Ultimamente no me doy cuenta de como pasa el tiempo. Estoy en un mundo, en un mimundo, donde los días, las horas, los minutos .... tienen una medida diferente a la que conocía, pero me da igual, no me lo planteo demasiado, porque es en este tiempo, raro o diferente o lo que leches sea, en el que, por ahora, me muevo... es mimundo y es mitiempo.
He visto que la puñetera reacción paradójica no la había contado (efecto secundario, supongo, de vivir en mimundomitiempo). Eso por un lado y por otro, creo que, para poder contar estas cosas, necesito mirarlas desde la distancia. No puedo escribir-contar en tiempo real, o sea, en directo, sólo puedo hacerlo en diferido, y eso hace que me exprese con frialdad, como si no fuera yo la que ha sentido, sufrido, llorado....como si fuera otra, pero no yo. Da igual, si únicamente puedo escribir así, pues así lo haré, no me voy a comer la cabeza también con esto.
Me había quedado en que, después del terremoto de emociones que se produjo con la técnica del EFT en mi interior, me recetaron una medicación para tranquilizarme. Suave, habitual, normal y a dosis bajas. Comencé a tomarla, y yo no hacía más que decir " ¿seguro que estas pastillas te dejan dormida o relajada o algo por el estilo?, pues será a otros, porque lo que es a mí...", sin plantearme nada más, pero estando fatal.
Pasaban los días y, con cada día que pasaba, me encontraba peor y peor. Mi angustia, algo desconocido absolutamente para mí hasta ese momento, por lo que no reconocía lo que era, se había convertido en un monstruo enorme que me comía el alma. Sentía como ese monstruo me daba una patada en mi pecho para abrirse paso, una patada que hacía que sintiera que el esternón se partía en dos, el dolor era insoportable, insoportable, insoportable...Después de la patada y de sentir el agujero en el pecho, aparecían los temblores. No podía dejar de temblar. Los brazos, las piernas, las manos, la mandíbula, todo el cuerpo estaba en ebullición, y la patada en el pecho de nuevo, ahí, todavía más fuerte, más dolor, más presión, más temblor, más miedo ,hasta llegar al pánico, al terror...¿cómo puedo parar esto?, me preguntaba, ¿cómo?...Por favor, que alguien me ayude!!...necesito ayuda, no puedo vivir así, no puedo....no puedo dormir, el dolor me invade, no sé qué me pasa, no soy yo misma, no me reconozco...Por favor, ayuda!!...por favor...por favor!!...
Estuve más de tres semanas sintiendo todo esto (vuelvo a decir que contarlo pasado el tiempo hace que las palabras se conviertan un poco en hielo, pero en el momento me es imposible), más de tres semanas tomando la medicación que me habían recetado. Los últimos días, cuando ya no hacía más que llorar y sentir un dolor psicológico insoportable, empecé a adelantar las tomas de la medicación. Ahí me di cuenta que cuanto más adelantaba la toma, peor me ponía, más fuerte era la patada que me partía por la mitad, la ansiedad o la angustia me invadían completamente, los temblores y el miedo aparecían multiplicados por ¿mil?...No entendía nada, no podía más, así que llamé a mi doctora.
La primera frase, según le conté como me encontraba fue: "déjalo ahora mismo, no tomes ni una pastilla más, ¿me has oído?, ni una más" . Me dijo que se estaba produciendo lo que llaman "efecto paradójico", es decir, en lugar de calmar, tranquilizar, hacer que la angustia se suavizara, era todo lo contrario, por eso sentía las patadas en el pecho, los mordiscos en el alma, los temblores, el pánico...Toda la química del cuerpo se había descontrolado, y sobre todo la química del cerebro que estaba recibiendo mensajes que no sabía interpretar y por eso se iba al lado contrario, al efecto paradójico. Me han dicho que esto les pasa a los niños pequeños, así que me han cambiado la medicación ( tuve que pasar el tirón de quitarme la otra de golpe, de un día para otro, y tampoco fue nada fácil, os lo puedo asegurar), y estoy con dosis infantiles o en su defecto homeópatas, es decir, mínimas, y cada quince días vamos ajustando, normalmente a la baja, a base de cuartos de pastilla con horarios extraños para que no se produzca un vacío de medicación y entonces me atice el efecto rebote ( que también me ha pasado).
Ahora parece que ya vamos consiguiendo el ajuste de la nueva medicación. Eso no quiere decir que me encuentre bien, pero el pánico, el terror, el dolor psicológico, la descompesación de la química del cuerpo, está muy suavizado, incluso hay días que parece que todas esas cosas que tanto daño me hacen no están, aunque no me engaño, porque al día siguiente...zas...otra vez, aparecen cuando menos me lo espero.
Ya no me asusto tanto porque sé que termina por pasarse, aunque duela. LLevará su tiempo, hay que recolocar muchas cosas y entre ellas las físicas. (Cuando salí del hospital y durante unos meses no me atrevía a mirarme al espejo. Me veía como las personas de los campos de concentración. Las costillas marcadas, todas las costillas, hacia afuera, la nariz afilada, como la de los moribundos, la piel cetrina, no tenía brazos, las piernas eran piel y huesos, los ojos hundidos....No era yo, por eso no quería verme, no podía mirarme en un espejo, ni siquiera me pesaba. Hasta que no ví que la ropa se sujetaba un poco y no se caía del todo, no me subí al peso, y en ese momento lo que marcaba seguía siendo demasiado poco. Sufrí tanto, tuve tantos dolores y tan fuertes, que no me atrevía a comer, le cogí miedo a la comida, y aunque quería comer, algo dentro de mí la rechazaba. Ya sabéis que el EFT me revolvió todas las emociones, pero me ayudó a empezar a comer.)
Puta reacción paradójica!!!...Me ha hecho añicos.Y yo pensando durante un mes que todo lo que me pasaba era por mí misma, que me encontraba tan, tan, tan mal, que ni la medicación me servía...Ahora sé que una parte muy importante era la medicación, pero también hay otra parte que está en mi interior, y en ello estoy, en salir adelante.
Una buena noticia...¡he cogido algo de peso!...biennnnnn.....Duermo y sueño...biennnnn....( con la medicación que me produjo la reacciónlosgüevos no me había dado cuenta que no soñaba, hasta eso me trastocó. Hablo de soñar dormida, de soñar como medio de recuperación física, como necesidad del ser humano, no hablo de los sueños despierta...Y soñar es tan importante!!).
Ahora a seguir....Poco a poco, despacio, pero a seguir adelante.
